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  • 08 abril 2013

    El despido disciplinario procedente, "a ver si cuela".




    Con la reforma laboral del 2012 estaba claro que esto iba a suceder y obviamente ya está sucediendo. En los últimos meses se ha detectado un incremento considerable en el número de casos de despido disciplinario no reconocido como improcedente, es decir sin indemnización. Antes estos casos eran difíciles de ver y cualquier profesional podía pasarse meses enteros sin que ningún trabajador le llegara con una carta de despido de este tipo. Pero esto ha cambiado y estos despidos están en alza. Pero no porque ahora los trabajadores sean más indisciplinados que antes. Más bien sucede todo lo contrario porque tragan con lo que antes no tragaban. Entonces, ¿por qué este auge del despido disciplinario que pretende ser procedente? Por una sencilla razón: porque en la asesoría Pepe ahora están descubriendo el agua caliente; es decir la principal utilidad de que los salarios de tramitación fueran eliminados en la reforma laboral del 2012. Veamos un ejemplo:

    Toñi la camarera lleva varios años trabajando en el bar de Manolo. Trabaja más horas que la puerta, cobra por debajo de convenio y algo en B, no ha disfrutado un festivo en años y sólo le dan 15d de vacaciones anules y cuando Manolo quiere. Vamos, lo normal y consentido en ciertos sectores de Españistán. El bar de Manolo va bien y no tiene causas de despido objetivo, por lo que en principio la única forma de despedir a Toñi sería pagarle la indemnización de despido improcedente. Pero Manolo dice que eso de las indemnizaciones es un invento de sindicalistas maricones y se va a ver a Pepe, el de la asesoría, para que le diga cómo hay que hacer para despedirla gratis. Pepe es un genio laboral, fiscal y contable porque le dijo que era legal desgravarse del bar los coches y teléfonos móviles de toda la familia. Además le han dicho que Pepe tiene una carta que le ha dao un abogao que vale para tos los despidos.

    Antes de la reforma laboral del 2012, Pepe le decía a Manolo que el despido disciplinario, que es el único que no tiene indemnización, era imposible porque Toñi no había cometido ninguna falta y hacía todo lo que le decían. Si le hacían un despido disciplinario y Toñi demandaba, ganaría y entonces Manolo tendría que readmitirla pagándole y cotizando los salarios de tramitación; o bien podría confirmar el despido, pero pagándole la indemnización y también los salarios de tramitación. Por tanto, si lo que quería era despedir a Toñi lo mejor era hacerle un despido disciplinario por una causa inventada pero reconociendo en la carta que era improcedente y pagándole la indemnización antes de 48h. De esa forma sólo tendrían que pagar la indemnización, pero no los salarios de tramitación.

    Pero después de la reforma laboral del 2012, Pepe dejó de decirle lo mismo a Manolo. Ahora le dice que le hagan un despido disciplinario a Toñi pero sin reconocer la improcedencia, es decir sin pagarle la indemnización de momento. Si Toñi demanda, gana y Manolo le paga la indemnización, pero no los salarios de tramitación porque fueron eliminados en la reforma laboral. Es decir que, en caso de demanda, Manolo paga lo mismo que si reconocieran directamente que el despido es improcedente. Así que ¿para qué reconocerlo? Pudiendo pagar después lo mismo ¿para qué pagar antes?

    Los salarios de tramitación fueron eliminados en la reforma pero sólo en caso de despido improcedente cuando la empresa opta por confirmarlo y pagar la indemnización. Los salarios de tramitación siguen existiendo si optan por la readmisión, pero en este tipo de casos no importa porque no escogerán dicha opción. Pagarán la indemnización pero sólo cuando les obligue el juez sin recargos ni multas. Incluso cabe la posibilidad de que Toñi ni siquiera presente demanda contra el despido y así Manolo habrá conseguido lo que quería: el despido gratis y sin causa. De hecho, es lo más probable siempre y cuando a Toñi le de los papeles del paro, que es con lo que se conforma todo padefo deluxe.

    Por supuesto, esto no es un efecto perjudicial pero no deseado de la reforma laboral del 2012 sino que es exactamente lo que pretendían. Es triste ver como los trabajadores acuden a los despachos profesionales con su carta de despido disciplinario, completamente indignados diciendo que todo lo que dice es mentira, con lo que se comprueba que no han entendido el verdadero significado y objetivo de la eliminación de los salarios de tramitación. Incluso muchos de ellos tampoco lo entienden cuando se les explica: que el jefe no te acusa de nada realmente, sino que sólo está probando a ver si demandas. Si demandas, te paga y ya está, pero lo mismo que tendría que pagarte ahora. Pero si no demandas, eso que se lleva.

    Es increíble. Es como si por no presentar la declaración del IVA no tuvieran sanción ni recargo. ¿Qué pasaría? Pues que ningún empresaurio la presentaría. Si luego un inspector se la reclamara, la presentarían y ya está. No les habría costado nada el no hacerlo antes.

    En resumen, que en este tipo de despidos la reforma laboral ha supuesto dos cosas: que a las empresas les cueste menos dinero y que aumente el nº de procedimientos judiciales, cuyos costes pagan entre todos los españistanos. O sea, que ese beneficio empresarial corre a cuenta de todos, así de simple.

    Como complemento, es recomendable que leas el artículo sobre las formas de despido y qué hacer cuando te despidan.