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El caso más frecuente en el que el médico de la empresa o de la mutua de la empresa viola vuestros derechos fundamentales es cuando estáis de baja médica y os presiona para que le proporcionéis datos médicos privados (violación del derecho fundamental a la intimidad) y/o os coacciona o presiona para pidáis el alta médica (violación del derecho fundamental a la igualdad y no sufrir tratos degradantes). En un caso así, los trabajadores podríais codemandar a la empresa y al médico, porque estaría vinculado a la empresa; bien porque hay empresas (pocas) con su propio personal “médico” (por ejemplo, Mercadona), bien porque la empresa escogió a esa mutua y por tanto tiene relación con ella y con su personal.
Habrá quien se pregunte para qué le serviría codemandar al médico además de a la empresa. Quien se lo pregunte quizá sea porque lleve poco tiempo leyendo los artículos publicados en Laboro, y eso que suscribirse es gratis, porque ya se ha explicado muchas veces que se trata de la misma y única demanda, pero con varios codemandados en vez de uno solo. Dicho de otra forma, os da lo mismo codemandar a varios que a uno. Pero a los codemandados no les da igual ni de lejos, porque si demandarais solo a la empresa, solo podría ser condenada la empresa, pero si codemandarais también al médico, ambos podrían ser condenados solidariamente. Esto quiere decir que el médico también sería condenado a pagar igual que la empresa y estamos hablando de casos en los que últimamente las condenas son de indemnización de decenas de miles de euros por daños y perjuicios. Dicho de una tercera forma, codemandar al "médico" sirve para ir a por él, igual o más que él fue a por vosotros antes. Las facturas hay que cobrarlas.
Sin olvidar los casos en los que la empresa no fuera Mercadona, sino el bar de Manolo o cualquier SL de chichinabo. En esos casos podría pasar que una condena grande produjera la insolvencia de la empresa, porque muchas no son nada. Son solo unos papeles que dicen que Manolo es empresario y les hacen las "asesorías Pepe", pero detrás de ellas solo está el propio Manolo y un local alquilado sin bienes valiosos embargables, por lo que el FOGASA no os pagaría la indemnización de daños y perjuicios. En estos casos no solo sería posible codemandar al “médico”, para ir también a por él, sino que sería una medida de precaución para que él pagara esa indemnización completa, por ser condena solidaria.

Además de la demanda anterior, la actuación de un médico puede ser objeto de valoración desde el punto de vista deontológico, porque el código de deontología médica aprobado por la Organización Médica Colegial en 2022 contiene diversas obligaciones relacionadas con la confidencialidad, el secreto profesional, la intimidad y la protección de la información sanitaria. Dependiendo de las circunstancias concretas, una conducta consistente en obtener, exigir o utilizar información sanitaria de manera injustificada podría ser denunciable.
Estamos hablando de los casos en los que el “médico” os dice verbalmente que es obligatorio que le deis unos informes médicos a los que él no tiene acceso legal. Vebalmente porque no tiene c... para ponerlo por escrito, al ser conocedor de la ilegalidad que comete. Pero también estamos hablando de los casos en los que el “médico” comunica información médica a la empresa o incluso a los detectives, por ejemplo la causa de vuestra baja. Recordad que la causa de la baja no está en el parte de baja y que hace años que ni siquiera existe la copia del parte de baja para la empresa, por lo que la empresa solo puede saber la causa de la baja cuando alguien se la dice.
Por ello, los trabajadores que consideréis que un “médico” ha sobrepasado los límites de su actuación profesional podéis valorar la presentación de una queja o denuncia ante el colegio de médicos correspondiente. Para vosotros sería gratis, pero puede que no para el “médico” porque la sanción podría ser de suspensión temporal del ejercicio profesional, para las faltas graves y muy graves, e incluso llegar a la expulsión del colegio, en los supuestos de máxima gravedad y en las condiciones establecidas reglamentariamente. La expulsión lleva asociada la inhabilitación para incorporarse a otro colegio mientras no sea expresamente autorizada. Esto quiere decir que no podría seguir trabajando como médico de forma temporal o definitiva, lo que llevaría consigo que la empresa o mutua le podría hacer un despido disciplinario sin indemnización. ¿Él ayudó en vuestro despido? Pues vosotros podéis ayudar en el suyo. La denuncia no tendría por qué caer en saco roto, porque hay empresas como Mercadona que ya son conocidas entre los médicos de verdad por sus andanzas con los trabajadores. En todo caso, nada tenéis que perder por presentarla.
El posible delito.
Cuando la conducta alcance suficiente gravedad, puede analizarse la posibilidad de acudir a la vía penal, particularmente ante posibles delitos de coacciones o, en determinados casos, acoso. Al igual que en las quejas ante el colegio, las denuncias penales no os cuestan nada, pero puede que al “médico” le cuesten una condena, que también podría conducir a su despido disciplinario.
Un ejemplo clarísimo en el que procedería haber codemandado y denunciado al “médico” de la empresa fue el que recientemente publicamos de una trabajadora de Mercadona despedida por estar de baja. En la sentencia se indica que la “médica” de Mercadona participó en toda la trama para intentar conseguir el despido disciplinario gratuito de la trabajadora. Hasta tal punto que la acompañó a la consulta con su médico del sistema público de salud para conseguir la información necesaria para intentar probar que la enfermedad era simulada, cosa que no consiguieron porque el despido fue anulado. Pues bien, el caso laboral ya estará prescrito, pero puede que no lo esté el caso ante el colegio de médicos y/o el posible caso penal. Que cada palo aguante su vela.
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Todos los artículos publicados en Laboro son 100% originales. Son otros los que copian contenido e imitan el nombre.
jijiji
ResponderEliminarSobre esto, varias cuestiones.
ResponderEliminarLa primera. Yo no esperaría mucho de los colegios de médicos, porque entre sus funciones se supone que estaba la de vigilar la calidad de la atención que se presta, y han tolerado prácticas como la "medicina alternativa", mejor llamada estafa. Es mucho más eficaz una sanción judicial.
La segunda. La cuestión de grabar una consulta médica se ha debatido. El derecho legal es indiscutible, pero se ha argumentado que si un paciente graba a escondidas una consulta, está rompiendo la relación de confianza. Eso permitiría al médico decirle que se desee otro profesional, siempre que no se trate de un caso urgente o vital. De todas maneras eso es opinión de médicos y de colegios profesionales, y la última palabra la tendrían los jueces. En todo caso y como muy bien dice el Laboro, se puede grabar una consulta médica de forma oculta.
La tercera. A pesar de lo anterior. Una consulta con una mutua no tiene nada que ver con la consulta originaria, ya que se está acudiendo de manera obligada por cuestiones laborales, y ese médico de la mutua puede estar actuando como parte (lo de "puede") es figurado. Por eso, me parece excelente idea grabar esas consultas.
La cuarta. Un médico de una mutua no es un señor que pasa por la calle ni el abogado de una parte en un juicio sino un profesional que está obligado legalmente a prestar la mejor atención posible. Si toma una decisión injusta y que perjudica al trabajador. Está cometiendo un delito ya que está siendo parte interesada. No es un simple error médico. En esos casos. La carga de la prueba puede invertirse y tener que ser el médico el que justifique porque tomó esa decisión. Si no puede justificarla. Puede recibir. Un correctivo bastante duro que suelen conllevar la inhabilitación.
Quinta. El secreto profesional es sagrado. En teoría, una empresa no puede ni siquiera preguntar por la causa de la baja. Tan solo el trabajador si lo desea decirlo para que se ajuste su puesto de trabajo. Sí, una mutua comunica datos personales del paciente, está entrando en el terreno penal, tanto el que entrega esos datos como el que los recibe y el que lo ha ordenado.
Sexta y última. Cómo ya se ha dicho varias veces, en estos momentos en España faltan médicos. Por eso hay muchos profesionales que prefieren no ir al sistema público de salud, donde tienen mejor calidad laboral, mejores medios y cobran más, y prefieren ir a mutuas para cobrar menos trabajar en condiciones antediluvianas. De lo que se deduce que es posible que en las mutuas no estén los mejores profesionales.