El despido de la experta falsificadora.

Como mañana es festivo y “puente” en muchas poblaciones, para vuestro solaz y esparcimiento os venimos a contar el caso del despido de la auxiliar de clínica que evolucionó a experta falsificadora de puentes y fue más que injustamente despedida por su empresaurio depredador.

Algún día habría que hacer un artículo sobre los curiosísimos nombres supuestos que el poder judicial pone a las personas físicas en las sentencias que publican, para asegurar su anonimato. Recordad a Porfirio el que se tiró por la ventana, a Benito el abogao que introdujo el ChatGPT en España, a Romeo el constructor enamorado, a Macarena de Sevilla, a Lucio el funcionario que se lució… Pues hoy tenemos a Modesta, que trabajaba como auxiliar en una clínica dental.

Modesta emitió a un cliente de la clínica el típico justificante de asistencia a consulta firmado por el dentista dueño de la clínica. El problema fue que ese cliente era el Modesto marido de Modesta, que este no había acudido a consulta el día indicado en el justificante, que nunca había sido cliente de la clínica y que el dentista ni había elaborado ni menos aún había firmado el justificante. Sin duda, Modesta no esperaba que la despidieran por este tipo de tonterías, con sus argumentos típicos de barra de bar: “lo hace todo el mundo”… “no te pueden despedir”… “es por ley”… "¿Es que tú no has falsificado nunca la firma de tu mamá en las notas del cole? ¿Es que tú nunca te has hecho un justificante falso de tu papá cuando te hiciste pellas en el insti?" Pues eso, cómo te van a despedir por esas cosas, pensaría Modesta. Pero Modesta no es que se equivoque, sino que tiene mala suerte cuando piensa.

Ginés, el empresaurio depredador y rentista, dueño de la clínica, no estaba de acuerdo con el informe técnico de la barra del bar de Modesta y sí que la despidió, el muy cabrón. Pero os preguntaréis de qué forma averiguó Ginés que Modesta había realizado ese justificante falso para su marido. Probablemente, por no decir seguro al 500%, ese justificante era para que el Modesto lo presentara en la empresa en la que trabajara, para explicar alguna ausencia o retraso. ¿Acaso esa empresa se dirigió a Ginés para confirmar el justificante? ¿Sería esa la forma en la que este averiguó lo que había hecho Modesta? Coged palomitas y permaneced atentos a la pantalla, que va a empezar la peli.

Pues resulta que Modesta había hecho el justificante en PDF, porque sabe mucho de informática y eso. Pero ese PDF lo había hecho con un ordenador portátil en el que lo tenía almacenado. Pero Ginés, que sabía aún más de informática y una vez se instaló Windows, pudo encontrar ese ordenador y ese justificante. ¿Cómo? ¿Uso herramientas de rastreo compradas a los servicios israelíes de inteligencia? Pues no. Porque era el portátil que él jefe y Modesta usaban todos los días en la clínica, el archivo PDF se llamaba “justificante” y estaba en el escritorio.

Pero no fue eso lo único en que la inteligencia de Modesta hizo honor a su nombre. En el justificante ponía que el día de la supuesta asistencia del Modesto a la clínica era lunes, pero resulta que era jueves. Además no era un jueves cualquiera sino el jueves 7/12/23, puente de la inmaculada en el que la clínica había estado cerrada. O sea que Modesta le había hecho un justificante al Modesto para que este pudiera faltar a su trabajo e irse los dos de puente.

¿Se os han acabado las palomitas? Pues poned más en el microondas. Que resulta que Modesta no solo hizo el justificante falso con copia pega de otros justificantes reales (por eso ponía que era lunes) para irse de puente con el Modesto. Que resulta que no solo lo hizo en el ordenador de la clínica y se lo dejó en el escritorio con el nombre “justificante”. Que resulta que además no imprimió el PDF o se lo llevó en un USB, sino que se lo mandó al Modesto por email desde la cuenta de la clínica. Lo borró de la carpeta de correos enviados, eso sí, como experta en ofimática con curso de UGT; pero se le olvidó borrarlo también de la papelera del email, porque eso ya te lo dan en el segundo curso de experto ofimático de UGT.

Venga, las últimas palomitas para el fin de la peli. Que resulta que, además de todo lo anterior, Modesta reconoció los hechos ante la clínica cuando le comunicaron la apertura de expediente disciplinario. Pero, a pesar de todo ello, presentó demanda por despido, la perdió, presentó el recurso de suplicación ante el Tribunal superior de justicia autonómico y lo volvió a perder. Ya sabéis: unos casos se ganan, otros casos se pierden, pero todos los casos se cobran.

Puedes suscribirte gratis para recibir por email los nuevos artículos que se publiquen sobre derechos de los trabajadores. Proporcionamos servcios profesionales de consultas laborales privadas y de redacción de denuncias ante Inspección de Trabajo, sin necesidad de decir en qué empresa trabajas. Dispones del libro "Tus Derechos en el Trabajo" , de otros libros y modelos y de la recopilación gratuita de "conocimientos básicos" para aprender a defenderte tú solo, sin obligación de pagar abogado.

Todos los artículos publicados en Laboro son 100% originales. Son otros los que copian contenido e imitan el nombre.

2 comentarios: