¿Qué empresas considerarán los cepimos que son pequeñas y medianas, de esas que no pueden asumir que el SMI suba 37€? Pues eso es que tampoco lo dicen, porque tienen mucho lío dándole de comer a los desagradecidos trabajadores. Pero buscando en las webs de las diferentes organizaciones autonómicas que forman parte de CEPYME, resulta que una de ellas es la CEIM (Confederación empresarial de Madrid), en la que están los hospitales de Ruber donde va el Rey y su familia, los de Quirón, los de Sanitas y otros muchos. Además de la asociación de empresarios cinegéticos de Madrid, que desde que murió Franco no levantan cabeza, la asociación española de la banca, la asociación de empresas de la construcción, la asociación de campos de golf, la asociación de promotores inmobiliarios y la asociación nacional empresarial de la industria farmacéutica. Estas son algunas de las empresas cepimas que dicen que no pueden asumir más cargas de subidas salariales de 37€.
Pero no vamos a hacer trampas. No vamos a olvidar a los pequeños empresarios que siempre cita la prensa patriótica, que son… redoble de tambor… ¡las peluquerías de barrio! Un fuerte aplauso. Cada año te recuerdan que la peluquera de tu barrio, que cobra 30 pavos por cortarle el pelo a una mujer y 15 por cortárselo a un hombre, no puede asumir las subidas del salario mínimo de cada año y entonces se pierde empleo y España se hunde. Pues vale, vamos a sacar la calculadora del Capitán Calzoncillos para hacer unas cuentecillas.

Pero vamos a suponer que todo empresario, de cualquier tamaño o sector, obtiene un beneficio de sus trabajadores, porque si no ya los habría echado. Por lo que si Reme estuvo trabajando para Katy en 2025 fue porque le dio beneficios en 2025. Sin embargo, la prensa patriótica dice que Katy no puede asumir la subida del SMI de 2026. Pero esta subida solo le cuesta a Katy unos 50€ mensuales, incluyendo la cotización a la SS. Por tanto, los cepimos y la prensa patriótica quieren que nos creamos que la mayoría de las peluquerías, bares y otros pequeños negocios obtienen menos de 50€ mensuales de beneficio de cada empleado en 2026.
Sin olvidar que llevan diciendo lo mismo desde 2019. Haciendo las cuentecitas con la calcu del Capitán Calzoncillos nos sale que los cepimos y la prensa patriótica nos dijeron que las pequeñas empresas sacaban menos de 68€ de beneficio por trabajador en 2020, menos de 20€ en 2021, menos de 47€ en 2022, menos de 110€ en 2023, menos de 73€ en 2024, menos de 68€ en 2025 y finalmente menos de 50€ en 2026.
Eso quizá se pueda creer en algún caso particular, pero nadie se lo puede creer en los términos generales en los que lo dicen los cepimos y la prensa patriótica refiriéndose al conjunto de las que ellos llaman pequeñas y medianas empresas. Bueno, sí que se lo podría creer un malvado comunista que pensara que se estuvieran trincando la mayoría de los beneficios sin declararlos a Hacienda; que estuvieran declarando en A solo los ingresos que fueran justito lo mismo que los gastos que pagaran en A y dejando un pequeño margen para su propios sueldos o dividendos. Todo lo demás, pa’la saca en B. Lo A se paga solo con A. Lo B se paga solo con B. Eso es todo lo que saben de contabilidad, fiscalidad y seguros sociales un montón de empresaurios hispánicos. Los papeles ya se los hacen sus “asesorías Pepe” y a vivir.
Analizando el tema en conjunto, solo parece haber tres posibilidades. Que cada uno escoja la que considere más probable, más divertida o la que le da la gana:
- Los cepimos y la prensa patriótica han mentido directamente todos y cada uno de los últimos años al afirmar que la subida del SMI era y es inasumible en términos generales.
- Han dicho la verdad, pero los pobrecillos ignoran que muchísimas empresas se trincan un montón de beneficios en B.
- Es todo verdad, pero en todos y cada uno de los años desde 2019 sucedió un repentino milagro económico generalizado justo entre enero y febrero que hizo que justo entonces subieran los beneficios obtenidos de cada trabajador y finalmente sí que se pudieran soportar las subidas del SMI.


Tampoco pueden aducir los cepimos que si el resto tienen que subir el SMI, a ellos todo les sale más caro y sus beneficios se reducen con lo que tampoco les da para asumir los incrementos de aquel. Y ello es porque si se sumasen todos los incrementos del resto a los cepimos solamente le quedaría las mismas opciones que aporta Laboro: deshacerse de su empleado y trabajar solo, incrementar los precios de sus productos y servicios, o echar la persiana (y no lo hacen más que aquellos que su evolución a lo largo de los años o meses ya pronosticaban dicho resultado).
ResponderEliminarTrabajo en una PYME y, por mi puesto, tengo acceso a la contabilidad. La partida de gasto más elevada es la de RRHH, y cualquier incremento significativo reduce nuestra competitividad frente a empresas similares de otros países con las que competimos.
ResponderEliminarEstaría bueno que en una PYME la partida de gasto más elevada no fuese la de "RRHH", puesto que es de donde sale la plusvalía, es decir, de donde se incrementa el valor del producto procesado / vendido. ¿Qué nos quieres decir?
Eliminar¿Y cual es la partida de ingresos mas elevada? Das mucha pena empresauriete y si eres empleado das más pena aún...
EliminarEstoy deseando leer el zasca que te dedique Laboro....
Me pregunto si el otro departamento en el que los gastos son elevados es el de I+D+I, porque aquí es de donde salen las ideas y se desarrollan productos y servicios con mayor valor añadido con respecto a los de la competencia; y que yo sepa son personas las que los “inventan” o revaloralizan, salvo que ahora lo haga la tristemente encumbrada y priorizada IA.
ResponderEliminarLuego está el asunto de con quien se quiere rivalizar o competir: si es con las empresas de países asiáticos, es evidente que se va abocado al fracaso, y si es con empresas de nuestro entorno europeo o norteamericano, la probabilidad de éxito es mayor en tanto los productos o servicios sean de al menos igual calidad y menor precio, o bien superior calidad con precios ligeramente superiores a los ofrecidos por las empresas competidoras siempre que los clientes y consumidores aprecien o perciban que lo que pagan de más está justificado por lo que reciben “de más”. Y aquí entramos en el departamento comercial que, generalmente compuesto por personas (posiblemente ahora con la ayuda de la IA), es el que se encarga de presentar, publicitar e incitar a la compra de bienes o servicios. En resumen, el departamento de RRHH es sin género de dudas el que en el apartado de gastos se llevará la palma de la victoria.