El cuento de que “las PYMES” no pueden asumir las subidas del salario mínimo.

La prensa patriótica os recuerda todos los años que subir el salario mínimo es malo porque las microempresas en general no pueden asumirlo y se genera desempleo. De hecho, CEPYME (Confederación española de la pequeña y mediana empresa) ha lanzado una alerta anticomunista recordando lo mismo: “Ahora, un nuevo aumento del salario mínimo interprofesional, pactado sin tener en cuenta a quienes sostienen la economía real, añade un peso más a unas empresas que ya no pueden asumir más cargas.” Pues hala, vamos a estudiar un ratillo este profundísimo análisis socioeconómico de los cepimos.

Comienzan los cepimos diciendo que quienes “sostienen la economía real” son las pequeñas y medianas empresas. Si hay una economía real, debe haber otra falsa, o algo así. ¿Cuál es la economía falsa? Ah, eso no lo dicen porque están muy ocupados salvando España. ¿Quizá la economía falsa sea la que indican los conceptos falsos de las nóminas que hacen las pequeñas y medianas empresas? Por ejemplo cuando un trabajador hace horas extras pero no se las ponen en nómina como horas extras, sino en conceptos falsos como “disponibilidad”, “productividad”… O cuando la mejora voluntaria se la meten en el concepto falso “a cuenta convenio” para no subirle nunca el sueldo ni cuando el convenio prohíbe la absorción salarial. Quizá sea economía falsa la del conjunto de empresas que declaran como gasto de la actividad el coste y el mantenimiento de las viviendas, vehículos y teléfonos del empresario y de toda su familia. Hasta el ticket del Mercadona meten algunos. Sea cual sea la “economía real”, no olvidéis que quienes la sostienen son las empresas que diga CEPYME; aunque, por alguna extraña razón, necesiten que sus trabajadores acudan sin falta a sus puestos de trabajo cada día.

¿Qué empresas considerarán los cepimos que son pequeñas y medianas, de esas que no pueden asumir que el SMI suba 37€? Pues eso es que tampoco lo dicen, porque tienen mucho lío dándole de comer a los desagradecidos trabajadores. Pero buscando en las webs de las diferentes organizaciones autonómicas que forman parte de CEPYME, resulta que una de ellas es la CEIM (Confederación empresarial de Madrid), en la que están los hospitales de Ruber donde va el Rey y su familia, los de Quirón, los de Sanitas y otros muchos. Además de la asociación de empresarios cinegéticos de Madrid, que desde que murió Franco no levantan cabeza, la asociación española de la banca, la asociación de empresas de la construcción, la asociación de campos de golf, la asociación de promotores inmobiliarios y la asociación nacional empresarial de la industria farmacéutica. Estas son algunas de las empresas cepimas que dicen que no pueden asumir más cargas de subidas salariales de 37€.

Pero no vamos a hacer trampas. No vamos a olvidar a los pequeños empresarios que siempre cita la prensa patriótica, que son… redoble de tambor… ¡las peluquerías de barrio! Un fuerte aplauso. Cada año te recuerdan que la peluquera de tu barrio, que cobra 30 pavos por cortarle el pelo a una mujer y 15 por cortárselo a un hombre, no puede asumir las subidas del salario mínimo de cada año y entonces se pierde empleo y España se hunde. Pues vale, vamos a sacar la calculadora del Capitán Calzoncillos para hacer unas cuentecillas.

Katy la peluquera tiene contratada a Reme la peluquera desde hace años. Tendrá contratada a Reme, y no a otra, porque hará mu bien las mechas balayage, el lifting de pestañas y cosas de esas, pero el fondo del asunto es que tiene una empleada porque le da un beneficio. La suma de los importes de los servicios que da Reme es mayor que la suma de los costes salariales y de cotizaciones de Reme. Oiga, que a lo mejor no. A lo mejor es que Katy contrata a Reme perdiendo dinero por gusto y que sucede lo mismo en los campos de golf de Madrid con sus caddies, o como se diga, en los bancos con sus bancarios y en Quirón con sus enfermeras.

Pero vamos a suponer que todo empresario, de cualquier tamaño o sector, obtiene un beneficio de sus trabajadores, porque si no ya los habría echado. Por lo que si Reme estuvo trabajando para Katy en 2025 fue porque le dio beneficios en 2025. Sin embargo, la prensa patriótica dice que Katy no puede asumir la subida del SMI de 2026. Pero esta subida solo le cuesta a Katy unos 50€ mensuales, incluyendo la cotización a la SS. Por tanto, los cepimos y la prensa patriótica quieren que nos creamos que la mayoría de las peluquerías, bares y otros pequeños negocios obtienen menos de 50€ mensuales de beneficio de cada empleado en 2026.

Sin olvidar que llevan diciendo lo mismo desde 2019. Haciendo las cuentecitas con la calcu del Capitán Calzoncillos nos sale que los cepimos y la prensa patriótica nos dijeron que las pequeñas empresas sacaban menos de 68€ de beneficio por trabajador en 2020, menos de 20€ en 2021, menos de 47€ en 2022, menos de 110€ en 2023, menos de 73€ en 2024, menos de 68€ en 2025 y finalmente menos de 50€ en 2026.

Eso quizá se pueda creer en algún caso particular, pero nadie se lo puede creer en los términos generales en los que lo dicen los cepimos y la prensa patriótica refiriéndose al conjunto de las que ellos llaman pequeñas y medianas empresas. Bueno, sí que se lo podría creer un malvado comunista que pensara que se estuvieran trincando la mayoría de los beneficios sin declararlos a Hacienda; que estuvieran declarando en A solo los ingresos que fueran justito lo mismo que los gastos que pagaran en A y dejando un pequeño margen para su propios sueldos o dividendos. Todo lo demás, pa’la saca en B. Lo A se paga solo con A. Lo B se paga solo con B. Eso es todo lo que saben de contabilidad, fiscalidad y seguros sociales un montón de empresaurios hispánicos. Los papeles ya se los hacen sus “asesorías Pepe” y a vivir.

Analizando el tema en conjunto, solo parece haber tres posibilidades. Que cada uno escoja la que considere más probable, más divertida o la que le da la gana:

  1. Los cepimos y la prensa patriótica han mentido directamente todos y cada uno de los últimos años al afirmar que la subida del SMI era y es inasumible en términos generales.
  2. Han dicho la verdad, pero los pobrecillos ignoran que muchísimas empresas se trincan un montón de beneficios en B.
  3. Es todo verdad, pero en todos y cada uno de los años desde 2019 sucedió un repentino milagro económico generalizado justo entre enero y febrero que hizo que justo entonces subieran los beneficios obtenidos de cada trabajador y finalmente sí que se pudieran soportar las subidas del SMI.

Para finalizar supongamos el caso particular en el que fuera cierto que un empresario solo sacara 20€ de beneficio a cada trabajador y que no pudiera sopotar una subida de 37€. Pues nada, que echara a sus trabajadores y que trabajara solo él, fíjate tú que fácil. A ver si es que hay quien pretende que el sistema salarial y social español tenga que garantizar que los empresarios puedan contratar a todos los trabajadores que les hagan falta. Tener trabajadores no es un derecho del empresario sino una posibilidad del empresario que se los pueda pagar. ¿Pone en algún sitio que alguien tenga derecho a tener coche solo porque le haga falta aunque no pueda pagárselo? Pues eso. Si Katy echara a Reme, Katy solo podría dar la mitad de servicios en su peluquería y los clientes que no pudiera atender se irían a otra peluquería, que tendría más clientes y podría contratar a Reme. ¿No era eso el mercado, amigos cepimos? O aún mejor, Reme se lo podría montar como autónoma para atender a sus clientes de toda la vida y ganando mucho más que lo que ganaba como empleada de Katy. ¿No era eso la sana competencia, amigas peluqueras? Posteriormente, si le creciera el negocio quizá podría contratar a una empleada. ¿Quizás a Katy, ya que siempre dice que de empleado se está mejor que de empresario? Pues hala, todo solucionado.

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