El truco de suspender o aplazar el juicio.

Algunos trabajadores que demandéis a la empresa pasaréis por la experiencia de que se suspenda el juicio contra vuestra voluntad, retrasándose para una fecha posterior. Tras muchos meses o incluso años esperando, resulta que van y os retrasan el juicio cuando ya faltaba poco para celebrarlo o incluso os lo suspenden el mismo día. Está claro que hay casos en los que es correcta la suspensión del juicio, pero está más claro aún que también hay casos en los que la suspensión es un truco para conseguir lo que les conviene o prefieren otras personas.

El fundamento legal de todo lo que vamos a explicar es el art.83 de la Ley Reguladora de la Jurisdicción Social, que dice lo siguiente: Sólo a petición de ambas partes o por motivos justificados, acreditados ante el secretario judicial, podrá éste suspender, por una sola vez, los actos de conciliación y juicio, señalándose nuevamente dentro de los diez días siguientes a la fecha de la suspensión. Excepcionalmente y por circunstancias trascendentes adecuadamente probadas, podrá acordarse una segunda suspensión.”

Como podéis ver, el elemento clave es que la suspensión no es arbitraria ni a gusto de las partes (trabajador demandante y empresa demandada). La suspensión solo se puede producir o bien porque lo soliciten “ambas partes” o bien por motivos justificados. Motivos justificados pueden ser que a una de las partes le coincida la fecha con otro señalamiento, enfermedad o imposibilidad absoluta, maternidad, paternidad, imposibilidad técnica, indisposición del juez…

Cuando no hay motivos justificados, os miente el abogado “laboralisto” que os llama unos días antes y os dice que se ha suspendido el juicio, como si se hubiera suspendido solo o se desconociera la razón de la suspensión o un juicio se pudiera suspender sin ninguna razón. Sin motivos justificados, no se puede suspender el juicio cuando lo pide una parte, sino solo cuando lo piden las dos partes. Por tanto, lo que pasa en estos casos en los que no hay motivos justificados es que el secretario judicial o “LAJ” decreta la suspensión del juicio porque vuestro abogado se ha puesto de acuerdo con el abogado de la empresa para solicitar ambos la suspensión contra vuestra voluntad y con vuestro desconocimiento. Sin descartar la posibilidad de que la suspensión la haya solicitado solo vuestro abogado “laboralisto”, no laboralista, por motivos justificados falsos o insuficientes.

Los suscriptores veteranos de Laboro (suscribirse es gratis) ya os estaréis imaginando por qué los abogados “laboralistos” solicitan la suspensión del juicio contra vuestra voluntad. Pues por lo de siempre: para forzaros a que aceptéis cualquier oferta de acuerdo mierder que os haga la empresa. No se dedican a defender los intereses de sus clientes, sino a defender sus propios intereses. Ya hablamos hace mucho tiempo de por qué el primero de los intereses de un abogado “laboralisto” es evitar que haya juicio.

El problema de los abogados “laboralistos” es que muchas veces los trabajadores no sois gilipollas y no queréis aceptar acuerdos mierder. Entonces lo que hacen es ponerse de acuerdo con la empresa para pedir la suspensión del juicio, sin deciros que ellos la han pedido. Qué curioso que el abogado os llame diciendo que hay una oferta de la empresa, la rechacéis y unos días después os vuelva a llamar anunciando que se ha suspendido el juicio pero sin decir por qué. ¿Qué os apostáis a que el motivo que ponen en la solicitud de suspensión es que hay una negociación que está próxima a resolverse con acuerdo?

Recordad que tenéis derecho a copia de todo el expediente, que os tiene que dar vuestro abogado o bien la podéis solicitar al tribunal; por lo que podéis comprobar la verdadera razón de la suspensión aunque vuestro abogado pretenda ocultarla. ¿Que es verdad que hay motivos justificados que no sean una falsa proximidad de acuerdo? Pues muy bien… que lo demuestre.

En resumen, este truco de abogados “laboralistos” es muy sencillo. Oferta de acuerdo mierder a pocos días o semanas del juicio. ¿Que aceptarais el acuerdo mierder? Pues hala, solucionao. El abogado os cobraría una cantidad de dinero que no sería nada mierder y que, sobre todo, sería dinero fácil porque no le habría hecho falta estudiarse bien el caso para defenderlo el día del juicio. ¿Que no aceptarais el acuerdo? Pues entonces pediría la suspensión del juicio y os metería el cuento de que se ha suspendido no se sabe por qué. Podría haber abogados “laboralistos” que incluso os dijeran que hubiera sido el juez quien hubiera ordenado suspender el juicio porque se hubiera enfadado mucho al saber que no quisierais aceptar el acuerdo, añadiendo el típico rollete de que “nunca he visto una oferta tan generosa”. El posible resultado del truco sería que acabaríais aceptando la oferta que no queríais aceptar porque no sabríais que quien hubiera suspendido el juicio habría sido vuestro propio abogado y os creeríais que en el juzgado se hubieran puesto en contra vuestra, que la empresa hubiera comprado al juez o tonterías similares.

Pero es obvio que nada tendríais que perder si siguierais sin aceptar la oferta y prefirierais esperar a la segunda fecha de juicio. Incluso podríais haber ganado algo, porque en caso de reclamación de cantidad aumentaría el importe del interés moratorio y en caso de despido nulo aumentaría el importe de los salarios de tramitación. A quienes ya hubierais esperado mucho, probablemente os daría lo mismo esperar un poco más de tiempo. Sin embargo, vuestro abogado “laboralisto” sí que podría perder algo o incluso mucho, porque si hubiera solicitado la suspensión del juicio sin vuestro consentimiento y con causa falsa, podríais presentar reclamación ante el colegio de abogados; en cuyo caso podría haber sanción de hasta 10.000€ e incluso suspensión de ejercicio de la abogacía. Sobre todo si además también se hubiera negado a daros una copia de cualquier escrito que hubiera presentado o recibido.

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