En la práctica de muchos casos, la negociación y firma de un convenio sectorial sigue un proceso similar al siguiente:
- El convenio anterior es denunciado a su vencimiento, normalmente a fecha de 31 de diciembre del año X. Denunciarlo no significa que se impugne judicialmente, sino que los “sindicatos” requieren a la patronal que se inicie la negociación del siguiente convenio. A veces ni siquiera se tienen que molestar en denunciarlo, porque algunos convenios tienen cláusulas de denuncia automática a su finalización. Sin olvidar los casos en que sí que es necesario denunciar el convenio pero se les “olvida”, o a propósito o por negligencia, ya que no hay otras opciones.
- Se dejan pasar varios meses desde la denuncia hasta la primera reunión entre los “sindicatos” y la patronal. ¿Por qué? Pues porque sí y tú te j… y sigues cobrando lo mismo. Bueno, sí que hay unas razones evidentes, pero te las vamos a contar luego para que sigas leyendo, porque esto te interesa con total seguridad.
- En la primera reunión se constituye la comisión negociadora del convenio con una serie de representantes de CC.OO. y UGT. A veces también hay de otros sindicatos, pero en casi todos los convenios son CC.OO. y UGT los que tienen la mayoría tanto para firmarlo como para evitar que otros lo firmen. Pasan otros meses hasta la siguiente reunión, tú te j… y sigues cobrando lo mismo.
- Se hace la primera reunión negociadora. La comisión negociadora lleva una plataforma que ha preparado antes con las reivindicaciones sindicales. A veces, los de UGT son tan vagos y vividores que ni preparan su propia plataforma, se esperan a que la hagan los de CC.OO. y luego ellos la sencundan. La patronal recibe la plataforma, dice que tiene que estudiarla, se convoca la siguiente reunión para dentro de otros meses y tú te j… y sigues cobrando lo mismo.
- En la siguiente reunión, la patronal puede que acepte alguna petición que sea una tontería más grande que el carro de la compra de Blancanieves. ¿Que queréis bajar la jornada anual una hora? Pos vale. ¿Que queréis dos días de permiso no retribuido y recuperable para consultas médicas? Pos vale. Total, si luego las empresas harán lo que les de la gana igual… Pero deniegan la subida salarial solicitada y otras cosas que les puedan costar realmente dinero. Se convoca la siguiente reunión, pasan otros meses y tú te j… y sigues cobrando lo mismo.
- Así durante años. Cada reunión es más o menos una propuesta, una negativa, otra propuesta, oye que lo miramos y hablamos en la siguiente reunión. A veces hasta dejan de hacer reuniones, el convenio se queda sin firmar y tú te j… y sigues cobrando lo mismo.
- En algún momento, cuando la patronal quiere o le conviene, se hace la reunión buena en la que ya se acuerda todo. La patronal es la que redacta el texto definitivo del convenio y los “sindicatos” lo firman representados por sus miembros de la comisión negociadora. Pero en los convenios estatales, así como en los autonómicos y provinciales más "sabrosones", quienes realmente deciden y autorizan que se firme el convenio según la última oferta de la patronal son los “sindicalistos” decisores, no los trabajadores miembros de la comisión negociadora. A veces deciden solo dos “sindicalistos”, uno de CC.OO. y otro de UGT.
- El texto definitivo del convenio se registra y se manda al boletín oficial correspondiente (estatal, autonómico o provincial) para su publicación. Pasan otras semanas o algún que otro mes. Tú te j… y sigues cobrando lo mismo.
- Se publica el convenio. Entonces las empresas tienen que adoptar sus sistemas de nóminas. Las "asesorías Pepe" tienen que enterarse de que se ha publicado el nuevo convenio, cosa que es mucho suponer, y cambiar los modelos de nóminas que hacen con el Word o el Excel, o como sea, o como lo haga todo el mundo, que no hay que preocuparse porque los errores y marrones los pagarán sus clientes, no la asesoría. Pasan otros meses y tú te j… y sigues cobrando lo mismo.
- Finalmente, tras varios años desde que finalizó la vigencia del convenio anterior, tú recibes la primera nómina con la subida salarial. O no, porque puede que te hayan absorbido la subida aunque no puedan hacerlo (no siempre se puede). O puede que te hayan hecho mal la nueva nómina. O puede que no te hayan pagado los atrasos de todos los años que hayan pasado desde el año X en que perdió vigencia el convenio anterior.

¿Y todo esto por qué? ¿Por qué dejan pasar meses o años? Ya hemos dicho antes que hay unas razones más que evidentes. La primera es que a la patronal le conviene que pase el tiempo y se queden los salarios congelados durante años, porque mientras no se firme el convenio nuevo se quedarán vigentes y congeladas las últimas tablas firmadas del anterior. Menos cuando el salario mínimo supera al del convenio. Eso ha sucedido un montón de veces en un montón de convenios desde el año 2019. Que tu mejor sindicato sea un gobierno, que tu mejor sindicalista sea un ministro o ministra de trabajo, demuestra que ni CC.OO. ni UGT son realmente sindicatos, ni menos aún son realmente sindicalistas los supersindicalistos que deciden la firma de los convenios.
La segunda razón es que la historia prueba que cuanto más tiempo pasa mayor es la renuncia a las subidas acumuladas del IPC que CC.OO. y UGT aceptan. Son múltiples los ejemplos comprobables en el BOE. Supongamos que pasaran 3 años con subida del IPC del 3% cada uno de ellos. Ni de coña se firmaría un convenio con toda la subida acumulada, que sería del 9,27% y no el 9% como se creerían algunos “sindicalistos” lerdos aritméticos. Probablemente se firmaría una subida de más o menos el 3,5% pero del total de 3 años, siendo bastante optimista. Aún encima, los “sindicalistos” pondrían en sus webs que habrían conseguido una subida del 3,5%, olvidando decir que esa subida sería de 3 años y no solo de uno.
La tercera razón es que las empresas les pagarán atrasos a los trabajadores que sigan en la empresa cuando se publique el nuevo convenio, pero no les pagarán atrasos a los trabajadores que abandonen la empresa después de finalizar el convenio anterior y antes de publicarse el nuevo. No se los pagarán a los que echen. No se los pagarán a los que se vayan voluntariamente. No se los pagarán a los que se jubilen. No se los pagarán a los herederos de los que se mueran. A pesar de que tienen derecho a cobrar los atrasos tanto los trabajadores como los extrabajadores. Un gran negocio para las empresas, sobre todo las más chungas que tienen una gran rotación de personal. Ningún extrabajador se los va a reclamar. Sin olvidar que, aún encima, en muchas ocasiones habrá “sindicalistos” lerdos en legalidad básica nivel Pocoyó que ignorarán o incluso negarán que los extrabajadores tengan derecho a cobrar atrasos.
La cuarta razón es que, aunque pagaran atrasos a todos los trabajadores, estos habrían estado cobrando menos durante años a cambio de nada. Lo atrasos no son con intereses. Por lo que el retraso en la firma de un convenio supone financiación gratuita para las empresas.
Por otro lado, el retraso en la firma del convenio les perjudica a los trabajadores miembros de la comisión negociadora igual que al resto de trabajadores del convenio. Pero no les afecta a los supersindicalistos que verdaderamente deciden la firma del convenio. Como están contratados por los “sindicatos”, a ellos lo único que les preocupa es que en el “sindicato” se hagan las tareas necesarias para que siga entrando dinero para poder seguir cobrando. O bien las tareas que generen dinero a los megasindicalistos de cuya voluntad dependa que ellos sigan contratados por el “sindicato”. Hacer elecciones sindicales (generan ingresos por subvenciones), conseguir y mantener la afiliación, organizar y hacer bulto en los bolos (jornadas, cursos…) que los megasindicalistos facturen al “sindicato” o cobren de alguna otra forma…
Esto es lo que hay. Mientras, tú te j… y sigues cobrando lo mismo durante años. Aún encima, hay que soportar de vez en cuando a algunos de los supersindicalistos y megasindicalistos lloriqueando en los medios de comunicación, diciendo que los “sindicatos” cobran poco por negociar los convenios y que hacerlo les cuesta chorricientos millardos de euros. Como llevan tantos años chupando del bote, estos se creen que todos los trabajadores sois g... La negociación de los convenios no les cuesta ni un euro a los "sindicatos" porque los miembros de la comisión negociadora son trabajadores que cobran de sus empresas y porque lo que cobran ocultándolo ilegalmente los supersindicalistos y megasindicalistos que deciden que se firme el convenio se cubre de sobra con lo que sacan de subvenciones.
Tal cual, el convenio que me compete es el de consultoría y lo has descrito tal cual... qué triste y qué cierto... y cuando hemos intentado movilizar a los trabajadores, que siendo como somos un sector muy transversal y que podía tener mucha fuerza, ha sido un absoluto fracaso...
ResponderEliminarLo nuestro aun es más divertido. En mi sector estamos fraccionados según categorías profesionales, cada una con su sindicato (por qué no se ponen de acuerdo, es cuestión aparte). Lo que significa que los tres sindicatos de clase (los dos de siempre, y uno local que de vez en cuando algún comentarista alaba, olvidando quienes son) están en los comités. Pero, al haberse planteado un conflicto colectivo y una huelga, la patronal (la Admon.) tiene que negociar con el comité de huelga, y no con los supersindicatos. Entonces hacen lo lógico: se ponen al lado de la patronal, en contra de los trabajadores. Aceptando, por ejemplo, jornadas maratonianas, «horas complementarias» en lugar de extraordinarias... Si hay sindicatos que se posicionan en contra de los trabajadores en conflicto, está todo dicho.
EliminarLo mismo para el convenio de enseñanza y formación no reglada. Prórroga del convenio en 2023 y actualización de las tablas con un aumento mínimo. Más de año y medio negociando para nada. Y, como en el convenio de consultoras, ahora la patronal con la propuesta de que la subida salarial de 2024 sólo se haga efectiva desde julio. Y, como en el de consultoras, los sindicatos tragarán. Con la diferencia que en el de consultoras hubo algunas movilizaciones y huelgas y el de formación no reglada ni una asamblea testimonial.
ResponderEliminarSin quitarte la razón, es cierto de los sindicatos (especialmente los 2 grandes) dejan mucho que desear en las negociaciones de convenios, parece que la negociación es solo de una parte. Las patronales también tienen mucho que ver en la fecha de las reuniones. Y también en dejar para la próxima reunión la respuesta a determinadas cuestiones para volver sin respuesta alguna y con el único objetivo de alargar la negociación.
ResponderEliminarCuando una de las partes (la patronal) está encantada de alargar y alargar el proceso es difícil llegar a acuerdos. Y más cuando cada vez menos trabajadores están dispuestos a ejercer medidas de presión, como huelgas.
Claro, ambos juegan al mismo juego. Saben que alargando ganan. Si palmaran pasta ya se daría prisa la patronal en reunirse...
EliminarEn nuestro convenio, talleres de reparacion de vehiculos, la dinamica es la misma, como tienen mayoria dejan pasar el tiempo y cuando al amo se le antoja entonces firman una mierda de convenio, eso si, sacando pecho de las migajas conseguidas obviando todo lo perdido en el camino....
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